Queremos compartir un dato en el que probablemente nunca te hayas parado a pensar: cada par de esquís Kustom que ves sobre la nieve ha pasado varios días en nuestras manos antes de salir de la fábrica —aquí mismo, en Granada. No hay líneas de producción automatizadas ni atajos, solo personas que aman este deporte y saben lo que significa tener un esquí en el que puedas confiar al 100%.
Todo empieza con la madera
Cada núcleo Kustom se corta uno a uno utilizando maderas cuidadosamente seleccionadas por nuestros artesanos. Este material es el corazón del esquí: le da personalidad y, sobre todo, ese equilibrio perfecto entre agilidad y estabilidad. Al fabricarlo nosotros mismos, nos aseguramos de que el núcleo esté perfectamente optimizado para el esquí que llegará a ser. No usamos núcleos genéricos ni de terceros.
Se ven bien. Se sienten aún mejor
Las tapas superiores (topsheets), impresas en nuestra propia fábrica, reflejan nuestro estilo y el espíritu de Kustom. Pero el diseño no se queda en la superficie: debajo hay capas y capas de materiales compuestos y resinas que garantizan que el esquí responda como debe en cada giro, salto o aterrizaje.
Capa a capa: un proceso artesanal
Montamos los esquís capa a capa, como un sándwich, combinando todos los materiales que hemos seleccionado cuidadosamente:
-
Fibra de vidrio triaxial para aportar rigidez y control.
-
Refuerzos en zonas clave para garantizar durabilidad.
-
Cantos de acero, porque sabemos que necesitas agarre incluso en las condiciones más exigentes.
Todo se ensambla a mano, asegurándonos de que cada pieza esté exactamente donde tiene que estar.
De la prensa a la perfección
Una vez ensamblado, el esquí entra en la prensa, donde el calor y la presión lo convierten en una estructura sólida y única. Este es uno de los momentos más importantes del proceso: aquí es donde el esquí adquiere su flex, su forma y su carácter. El tiempo es crítico; un error en esta fase puede comprometer la integridad del esquí. Por eso este paso está siempre supervisado con extremo cuidado por nuestros artesanos más experimentados.
Los detalles finales lo son todo
Por último, pasamos a los acabados:
-
Pulimos los cantos para garantizar precisión y un deslizamiento suave.
-
Lijamos y estructuramos la suela, dejándola lista para rendir al máximo en cualquier tipo de nieve.
-
Y justo antes de que el esquí salga de la fábrica, le damos una última revisión. Aquí no dejamos que nada lleve nuestro logo si no es perfecto.
Fabricar un Kustom no es solo nuestro trabajo. Es nuestra forma de asegurarnos de que, cuando estés en la montaña, tengas bajo tus pies un equipo en el que puedas confiar pase lo que pase.